Se ha hablado mucho de las virtudes que tiene el nuevo y flamante fichaje del Barça. Algunos son datos absolutamente objetivos y clarividentes: el Barça ficha a un balón de oro, al mejor jugador del Mundial y a un jugador líder que lo ha ganado todo y ha estado muchos años a manos del mejor entrenador de la historia.
Pero más allá de todos estos hechos, el Barça ha fichado al hilo que va a coser todo el equipo. El que va a reparar todas las fisuras. Y no estoy exagerando, ni sobre presionándolo.
Empiezo con una afirmación impopular y contundente: Rodri tácticamente es mejor que Flick. Y me quedo tan ancho. Pero lo pienso. Flick tiene muchas virtudes, muchísimas. Ha conseguido tener controlado al vestuario, tenerlos motivados, apagar todos los incendios, tener un estilo propio… Pero en algunos partidos concretos, en algunos importantes, le ha faltado reacción, ayudar desde el banquillo, dar soluciones a situaciones de partido. Y ahí entra Rodri.
Rodri es el entrenador en el campo. Capaz de liderar y tomar decisiones que darán soluciones al instante al equipo. Entender qué es mejor en cada momento. Y con la personalidad suficiente para aplicarlo sin esperar el consentimiento desde el banquillo. Además, de tener una influencia positiva directa a jóvenes del equipo como Lamine o Cubarsí. No te habla un tío que ha venido cobrando una pasta y con un ego descomunal, te habla un chaval humilde que lo ha ganado todo y al que vale la pena escucharle.
Y meto a Cubarsí en la ecuación, porque gran parte del mérito de la excelente actuación del central en el último Mundial es de Rodri. Si el mediocampo ayuda y sabe cómo presionar, los centrales están más tranquilos, con menos urgencias y con más capacidad de brillar. Exactamente, el mismo problema que tiene el Barça de Flick. Desde la marcha de Íñigo (pero incluso con él en el eje de la defensa, viendo los números), los azulgranas han encajado mucho y han concedido demasiadas ocasiones del rival a la espalda de los centrales. Y el problema muchas veces no era culpa suya, sino de no tapar a tiempo al pasador. En eso Rodri también será clave.
Es por todo esto que el fichaje de Rodri es seguramente el mejor fichaje del Barça de la última década. O más. Un jugador que hace subir, él solo, un peldaño a todo el equipo. Y llega a una plantilla muy joven que van a agradecer entrenar cada día a su lado.
Algunos ven también cosas negativas, como por ejemplo que puede tapar la progresión de Marc Bernal. Pero, un dato: Sergio Busquets debutó en el Barça de Guardiola con 20 años. 20 años. Y poco a poco fue creciendo hasta ser uno de los mejores mediocentros de la historia del fútbol. Bernal tiene 19 años. Calma. Tendrá minutos y crecerá muchísimo al lado de Rodri. Igual que Pedri, Fermín o Gavi.
Cuando termine el contrato de Rodri, en 2030, Marc Bernal tendrá 23 años. Acabados de cumplir. Por lo tanto, ¿es realmente Rodri un problema o la mejor solución para el futuro de Rodri? El Barça ha presentado con este jugador la candidatura a todo. No esta temporada, la próxima década.
